Sobre mí
Mi Historia
Tras más de tres décadas ejerciendo la abogacía, he acompañado a muchas personas en algunos de los momentos más importantes de su vida. Esa experiencia me ha enseñado algo que sólo se aprende estando muy cerca de la realidad de los demás: las decisiones que de verdad transforman una vida rara vez se toman con prisa. Y casi nunca se toman en soledad.
En paralelo a mi trabajo, mi objetivo personal fue siempre otro: ir construyendo, poco a poco, un patrimonio propio con el que sentirme segura y no depender únicamente de un trabajo convencional para alcanzar lo que hoy entiendo como mi Libertad financiera. Participé, además, en muchas operaciones de compraventa de inmuebles y de gestión patrimonial, así que sobre el papel tenía cerca todos los ingredientes necesarios.
Sin embargo, no fue hasta más tarde cuando de verdad entendí algo importante: la Libertad financiera no se construye con lo que aprendemos en los libros de texto ni en la universidad, sino con la experiencia de quienes de verdad han pisado el terreno, han emprendido y han invertido en la vida real -no de quienes solo hablan de boquilla o repiten la teoría sin haberla vivido en primera persona.
A partir de ahí empecé a formarme por mi cuenta: a leer mucho contenido relacionado con el emprendimiento y los negocios, a trabajar la mentalidad necesaria para dar el salto, a escuchar podcasts, a asistir a formaciones, a hacer cursos. Empecé, en definitiva, a interesarme de verdad. Y descubrí algo que cambió mi forma de ver las cosas: hoy tenemos la enorme suerte de poder acceder a todo ese conocimiento a través de internet, sin necesidad de acudir a ningún sitio de forma presencial. No importa la edad, y ya ni siquiera importan los conocimientos técnicos previos, porque hoy existen formaciones y herramientas que nos facilitan el camino hacia cualquier propósito que nos propongamos.
Hoy, habiendo ya construido parte de ese patrimonio y estando en pleno camino hacia esa soñada Libertad financiera, mi deseo es compartir contigo lo poco -o lo mucho- que he aprendido. No pretendo tener todas las respuestas, ni un conocimiento perfecto u óptimo. Pero sí tengo algo que ofrecerte: la certeza, comprobada en primera persona, de que nunca es tarde para empezar.
Tengas la edad que tengas, y sean cuales sean tus circunstancias, nunca es tarde para emprender, para empezar de nuevo, para cambiar de rumbo. Lo que a veces nos parece un camino imposible por las dificultades técnicas o tecnológicas, con un poco de esfuerzo y acudiendo a buenas formaciones y programas accesibles, se convierte en un camino totalmente recorrible -da igual si partes de cero o si ya tienes experiencia. Se puede avanzar guiada de la mano de quienes ya conocen el terreno, y descubrir que todo es posible. Que también nosotros podemos formar parte de ese pequeño porcentaje de personas que se atreven a hacer sus sueños realidad.
¡Atrévete a vivir tu vida ideal!
¿Qué puedo hacer por tí?
Sin querer sonar pretenciosa, creo sinceramente que puedo ofrecerte dos cosas:
La primera es la experiencia de los años y de una larga trayectoria profesional. Y aquí quiero pararme un momento, porque el tema de la edad se puede mirar desde dos puntos de vista muy distintos. Para algunas personas es un hándicap, la sensación de que ya es tarde para empezar. Para mí, y eso es precisamente lo que me gustaría transmitirte, es justo lo contrario: tenemos la inmensa ventaja de la experiencia, de tomar las decisiones con la cabeza más fría, de saber lo que de verdad requiere paciencia y por qué la perseverancia y la constancia acaban marcando la diferencia. Y, sobre todo, de haber aprendido -a veces a base de intentarlo varias veces- que casi nada es imposible, y que muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos límites, pensando que a partir de cierta edad hay cosas que ya quedan fuera de nuestro alcance, cuando en realidad no es así.
La segunda es haber tocado «varios palos» dentro del mundo del emprendimiento y la inversión: haber cursado distintas formaciones, haberme interesado y experimentado con varias formas de generar ingresos, de invertir y de construir patrimonio. Poco para algunas, mucho para otras, pero un cierto bagaje al fin y al cabo -de aquello que funciona y de aquello que no- que espero pueda servirte para orientarte hacia los caminos que, al menos desde mi punto de vista, son más viables para alcanzar esa ansiada Libertad financiera.
Dicho esto, quiero dejarlo muy claro desde el principio: en ningún momento vas a encontrar aquí consejos financieros ni de inversión. Todo lo que comparto en este blog lo hago siempre desde mi personal punto de vista y mi propia experiencia, y siempre que pueda, procuraré recoger también el testimonio de otras personas que hayan cursado las Formaciones o estén utilizando las Herramientas que recomiendo.
Quiero además ser transparente contigo sobre algo importante: este es un blog de afiliación. Esto significa que algunos de los enlaces que encontrarás aquí son enlaces de afiliado, y si decides apuntarte a alguna Formación o realizar alguna compra a través de ellos, yo recibiré una pequeña comisión, sin ningún coste adicional para ti. Eso sí, quiero que sepas que sólo recomiendo aquello que de verdad conozco, que he probado en primera persona o que considero puede aportarte valor real -nunca algo sólo porque genere una comisión-.
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